Marte
Marte es, en el orden clásico, el maléfico menor — infortuna minor. Saturno es el mayor. La denominación describe un modo de obrar, no un juicio.
Lo que significa
Lo que separa. Todo lo que corta, desata, ataca, pone en marcha: herramienta y arma, fuego y hierro, cirugía y disputa, valor e ira.
Rige Aries y Escorpio, está exaltado en Capricornio a 28 grados, en exilio en Tauro y Libra, en caída en Cáncer a 28 grados.
La oposición entre Capricornio y Cáncer dice mucho: Marte es fuerte donde se limita y se aguanta, y débil donde se acoge y se conserva.
La secta es decisiva en su caso
Marte pertenece a la secta nocturna. La diferencia es mayor en él que en ningún otro planeta.
En un nacimiento nocturno Marte está en su secta: su filo actúa dentro de un marco y se vuelve resolución y empuje. En un nacimiento diurno está fuera de ella: el mismo filo actúa sin freno.
Dos horóscopos con el mismo Marte, en el mismo signo y en la misma casa, deben leerse por tanto de distinta manera según si el Sol estaba por encima o por debajo del horizonte. Es el factor que más a menudo se pasa por alto en la práctica moderna, y el de mayores consecuencias.
Por qué «difícil» no significa «malo»
Un Marte digno, angular, en su secta es un planeta excelente. Describe a alguien que impone algo, lo aguanta y lo lleva hasta el final.
La tradición lo llama difícil porque su modo de obrar separa — y la separación duele, aunque sea necesaria. Un cirujano, un herrero, un soldado: todo eso es Marte, y nada de eso se tiene sin él.
Lo que daña es un Marte debilitado: fuera de su secta, en caída, sin recepción. Entonces la separación queda, sin producir nada.
La retrogradación
Marte está retrógrado unos dos meses y medio aproximadamente cada dos años. El ciclo es lo bastante largo como para que un Marte natal retrógrado no tenga nada de raro — una de cada diez personas tiene uno. Véase planetas retrógrados.
Véase también: los planetas, Venus, la secta.